Querer encontrar las mejores prácticas para su negocio es sentido común. Después de todo, encontrar una mejor manera de hacer las cosas ha sido una estrategia probada desde que los griegos cedieron ante los asaltos frontales con los troyanos y construyeron el caballo de madera. Ellos se adaptaron, trabajaron inteligentemente, (no más fuerte) y lograron un mejor resultado. Si solo identificar e implementar las buenas prácticas fuera ganar una batalla. Al contrario, es una misión durante toda la vida de una compañía.
Todo el mundo habla de Buenas Prácticas (BP). Pero ¿qué significa para su compañía o en su cadena de abastecimiento?. BP no significa tener siempre el último producto en el mercado o hacer exactamente lo que hizo la competencia el año pasado. BP significa entender sus operaciones y sus costos en detalle, tener el mejor retorno sobre la inversión, satisfaciendo a sus clientes y entendiendo que ese trabajo nunca acabará.
Es crítico entender que cuando se trata de tener el mejor edificio y los mejores sistemas en el lugar correcto o en la comunidad correcta, las BP son especificas de cada negocio. Las herramientas para implementar las BP (tipos de manufactura, almacenes, transportes, fajas trasportadoras, maquinaria e infraestructura) están disponibles comercialmente, pero el éxito depende de escogerlas con un entendimiento claro de las operaciones involucradas. Cada operación tiene sus propios requerimientos y limitantes que la hacen única, que la separan de las otras. Sus mejores prácticas son aquellas que le dan el mejor rendimiento de su inversión en el contexto de su negocio. Sin embargo podríamos guiarlo en las mejores prácticas para que encuentre sus mejores prácticas.
Hoy en día las mejores prácticas del Supply Chain Management necesitan ser rápidas, adaptables e integradas.
Cuando seleccionamos e implementamos tecnologías para el almacén, el primer paso es definir funciones críticas y procesos claves. Mire bien lo que necesite para complacer los requerimientos de los clientes. Si tomamos como ejemplo un fabricante de ropa con varias tiendas que sabe como manejar mercadería en su centro de distribución, pero quiere empezar un negocio por Internet que reparta productos directo a la casa de los consumidores. Esta es una meta diferente para el área de producción (picking) y despacho. Para hacer la transición, la empresa debe tener una idea clara de la operación que tendrá que manejar su tecnología. Luego, debe entender que tiene que hacer esta tecnología para soportar las operaciones definidas. Implementar un sistema específico de manejo de almacenes podría ser una pérdida de dinero si la operación general es un problema. Automatizar un proceso malo no arregla el proceso.
Una BP para seleccionar cualquier solución es usar el retorno a la inversión (ROI) como medida. Las mejores prácticas en el manejo de materiales involucran mano de obra, manufacturas o distribuciones diversas, operaciones de valor agregado que pueden ser reconfiguradas con mínimos esfuerzos y están enfocadas en la tecnología. Hoy en día las soluciones son mucho más complejas y usan un mayor grado de tecnología que las que funcionaban hace una década. Quizás hoy en día las mejores prácticas para el manejo de materiales sean asegurarse que las soluciones estén lógicamente integradas tanto en sus operaciones como en la parte física. Las soluciones del manejo de materiales no deben ser costosas y deben dar soporte, pero deben permitir que la información fluya libremente a través del negocio y de los proveedores.
Moverse rápido después de lo aprendido es también una BP. Constantemente debemos reinventar nuestras operaciones creando mayor valor agregado. Cual quiera que sea la mejor práctica operativa que se determine para un negocio, deben implementarla en una fracción de la anterior mejora, de tal manera que no se vuelvan obsoletas antes de que se puedan aplicar.
La flexibilidad es clave también para las operaciones logísticas, donde la posibilidad de ajustar tiempos siempre es una mejor práctica. La base de un resultado exitoso del Supply Chain Management es el llenado de órdenes (armar los pedidos, despacharlos y entregarlos). Calibrar el llenado de órdenes (fulfillment) a cambios continuos del negocio es un pre-requisito para un exitoso resultado del Supply Chain. Por ejemplo, tener la capacidad de darle a sus clientes productos a su medida y diferenciados a través de servicios de valor agregado es importante. La mejor práctica es tener una operación que haga más que un buen trabajo. Hace exactamente lo que el cliente necesita. Las compañías deben apuntar por el mejoramiento continuo hoy y para el futuro. Cada compañía debe investigar sus operaciones con una memoria bien informada de los retos del pasado y buen ojo para el mejoramiento del mañana.
Los negocios de hoy han evolucionado de repartos mensuales a repartos diarios, de camiones llenos y paletas a cajas y unidades. Hacer a la medida (Customization) ha ido de ser algo extra a ser algo estándar que el cliente espera a precios reducidos. Flexibilidad es esencial para que las operaciones sean reconfiguradas para atender a las demandas cambiantes. ¿Cómo hacerlo? Buenas Prácticas por supuesto. Pero ¿qué significa eso para ustedes? ¿a dónde las encuentran?. Empiece en su propia oficina, su propio edificio, su propia planta, su propia compañía y establézcalas a lo que usted hace. Conociendo sus operaciones adentro y afuera, descubrirá que prácticas son mejores para usted y sus clientes.